Dale una nueva vida a tu vieja bicicleta: Cuatro consejos mecánicos para iniciarte en el ciclismo urbano.

Venta y reparación bicicletas MTB Providencia

Es un hecho que muchas ciudades del mundo están apostando por la bicicleta como una de sus principales alternativas de transporte, e incluso en aquellas donde el apoyo institucional es casi nulo, los ciclistas ocupan cada vez más sus repletas calles. Pareciera que lejos de parar, esta tendencia cada vez aumenta más, en el caso de Santiago el estallido social y la pandemia durante el último año han provocado que muchos desempolven su vieja bici y le den un nuevo uso para desplazarse por la selva de cemento.

A pesar del entusiasmo, posiblemente el nuevo ciclista se va a encontrar con una experiencia entorpecida por el mal funcionamiento de su maquina – la común sensación de “sentirla pesada” – lo que podría llevarlo a pensar que es mejor volver a guardarla y comprar una bicicleta nueva.

¡Por favor no! La mayoría de las bicicletas que andan por ahí son más que suficientes para moverte por la ciudad, y dándoles una vida no solo te vas a ahorrar dinero, sino también vas a generar menos basura y contribuir al cuidado del medioambiente.

Dicho ello, en esta publicación les enseñare como darle una nueva vida a esa antigua bicicleta que tienes guardada y prepararla para el ciclismo urbano. Estos consejos se basan en mi experiencia de más de 5 años utilizando este tipo de bicicletas hasta que decidí donarla y armarme una nueva bicicleta enfocada en el cicloturismo.

La bicicleta

Antes que nada, un poco de historia. En Chile durante los años 70 y 80 era común encontrarse con las conocidas bicis de media pista, ruteras o pisteras, la mayoría de ellas con cuadros de acero y ruedas 700c (aro 28) con las que uno se podía desplazar fácilmente por la ciudad, no obstante, durante los años 90 y 2000 se popularizaron las MTB y el mercado se comenzó a llenar de bicicletas que imitaban este estilo, la mayoría ofrecidas en el retail y los supermercados, pero con cuadros de acero pesados, aro 26, neumáticos anchos con calugas grandes y componentes de baja calidad. Estas bicis eran y son problemáticas por dos razones: (1) no son lo suficientemente buenas para poder usarlas en los cerros o caminos más offroad y (2) no estaban diseñadas para el uso que más comúnmente se les da, la ciudad.

Típica bicicleta MTB que se vende en supermercado y retail

Pero como ya les dije anteriormente, eso no es un impedimento para que no le podamos sacar provecho y usarlas sin problemas para la ciudad. A continuación les doy cuatro consejos para sacarles jugo a este tipo de bicicletas sin invertir mucho dinero en ellas. Estos consejos igualmente sirven para cualquier bicicleta.

Ajusta el sillín y corrige la geometría.

Una adecuada posición de sillín optimiza el proceso de pedaleo y lo hace más cómodo. Es por esto que es necesario ajustar correctamente la altura del mismo. Para ello, primero hay que medir la distancia entre el suelo y la entrepierna, luego multiplicar esa distancia por 0,885 y eso te dará la distancia adecuada (aproximada) que deberías tener el sillín respecto a la caja del eje de pedalier.

Además es bueno ajustar el retraso del sillín, es decir el movimiento lateral de este, el cual puedes ajustar para acercar más o menos al manillar. Si bien este también se puede calcular, recomiendo probar distintas posiciones y quedarse con la que se sienta más cómoda.

Por último, también se puede ajustar el grado de inclinación del sillín, es decir, que la punta mire hacia abajo, hacia arriba o este en una posición horizontal respecto al suelo. La recomendación es mantenerlo totalmente horizontal al suelo o ligeramente apuntando hacia abajo.

Si habiendo hecho el ajuste, se sigue sintiendo incomodo el sillín lo mejor es cambiarlo. Recuerda que es la parte donde más hay contacto entre tu cuerpo y la bicicleta.

La altura y posición del sillín no es el único ajuste que debería hacer a la bicicleta, también se puede modificar la altura del manillar y la distancia entre el sillin y el manillar, ambos tienen un impacto enorme en tu sensación sobre la bicicleta. También puedes cambiar el manillar por uno más cómodo, lo que seguro vas a agradecer.

¡Más adelante escribiré un post dedicado exclusivamente a este asunto! Por ahora dejo un vídeo del canal de youtube Mundo Mammoth que son excelentes para introducirse en el mundo del ciclismo.

Hazle una mantención a la transmisión.

Después de años guardada en la bodega, en el mejor de los casos la bicicleta ha juntado un montón de polvo en sus partes y habrá secado todo el aceite de la transmisión, en el peor de los casos, si el lugar donde estaba tiene humedad puede que se hayan oxidado algunas partes de metal. Es también muy probable que la transmisión tenga rastros de grasa sucia y barro que están entorpeciendo el correcto funcionamiento de la transmisión.

El consejo es tomar unos cepillos de diente que hayas dejado de usar y comenzar a cepillar todas las parte de la transmisión (piñon+ cadena + pata de cambio + plato) con harto desengrasante hasta dejarla lo más limpia posible. En el caso de que haya acumulado óxido o que el desengrasante no ha sido suficiente se puede usar bencina o parafina que funciona muy bien para remover esos elementos. De igual forma, yo me suelo ayudar con algún pedazo de metal como un destornillador de punta plana para remover la basura más pegada.

Una vez que todo esté limpio, se debe aceitar la cadena con algún aceite para bicicletas, pasar todos los cambios para que se distribuya por la transmisión y posteriormente remover el excedente con un paño o toalla.

Es importante remover el excedente y no usar WD-40 para lubricar porque en ambos casos se vuelve a ensuciar muy rápido la transmisión y tendrás que volver a hacer la limpieza.

Cambia los neumáticos.

Los neumáticos son la única parte de la bicicleta que entra en contacto con el suelo y una de las que más puede cambiar la sensación del conjunto. Las MTB de supermercado suelen traer neumáticos pesados y con calugas para el cerro, pero que son tremendamente ineficientes en el asfalto.

De esta manera, un neumático apropiado aligera el peso de las ruedas (donde es más importante aligerar peso ya que es la parte en movimiento), mejorar el coeficiente de rozadura con el suelo y ayuda a evitar pinchazos.

Neumático gordo y con tacos.
Neumático 26×1.50 liso, óptimo para la ciudad.

Para el ciclismo urbano, mi recomendación es ir por un neumático liso, con protección antipinchazos ( si bien no los evita, reduce la probabilidad de que ocurran) y de medidas de 26×1.50 hasta 26×2.00*. En mi caso, las 26×1.50 son la mejor opción. Un neumático de estas características puede costar entre $8.000 a $20.000 pesos dependiendo de la marca y sus propiedades.

*La medida 26 determina el aro de la bicicleta y el siguiente número indica el ancho del neumático, ambos en pulgadas. La mayoría de las MTB antiguas son de esta medida, pero más recientemente se han incorporado las medidas 27.5 y 29 en este tipo de bicicletas. Para estar seguro se debe revisar los números que están al costado del actual neumático.

Ajusta los frenos (o cambialos).

La primera razón y la mas obvia de porque debes revisar los frenos es porque pueden estar frenando la rueda sin que estés pulsando la manilla de freno. La segunda es que un buen frenado va a mejorar tu experiencia general sobre la bicicleta.

Los frenos más comunes en este tipo de bicicleta son los v-brake, aunque su ajuste es simple y hay cientos de tutoriales en youtube, lo más apropiado encargarselo a un mecánico.

En algunos casos, tanto la manilla de freno como la “pinza” son de plástico de mala calidad, haciendo que no se transmita correctamente la fuerza desde tu mano hacia el freno como conjunto, así como también un acelerado desajuste del mismo. En estos casos recomiendo cambiar todo el sistema de frenos por uno de aluminio: son baratos y eficientes.

Por último, también es importante revisar el estado de las pastillas de freno, unas pastillas gastadas simplemente no frenaran. ¡Les dejo vídeo!

Conclusión

Si sigues cada uno de estos consejos, sin duda vas a notar una mejora significativa en la conducción de tu bicicleta y vas a notar que es más que suficiente para moverte por la ciudad. La sensación de pesadez en la bicicleta la mayoría de las veces no tiene que ver con el peso total de la bicicleta sino que del estado de la transmisión, el tipo y calidad de las rueda y la posición indicada para una correcta transmisión de energía desde tu cuerpo a la maquina.

Además de seguir estos consejos, es muy buena idea hacerle una mantención completa a tu bicicleta ya que pueden haber otros detalles que estén interfiriendo en el correcto funcionamiento de la bicicleta, agregando esa sensación de pesadez y que son facilmente solucionables.